Distintivo ambiental DGT (B, C, ECO, 0): cuál te toca

La etiqueta ambiental de la DGT decide dónde puedes circular y aparcar. Te explicamos qué distintivo le toca a tu coche, cómo conseguirlo y para qué sirve.

Normativa y trámites6 min de lectura

El distintivo ambiental de la DGT clasifica tu coche según lo que contamina y determina dónde puedes circular y aparcar, sobre todo en las zonas de bajas emisiones de las ciudades. Hay cuatro categorías —0, ECO, C y B— y los vehículos más antiguos se quedan sin ninguna. Para saber cuál te toca solo necesitas tu matrícula y el buscador oficial de la DGT.

  • La etiqueta clasifica el coche por sus emisiones, no por su marca o precio.
  • Cuatro distintivos: 0 (eléctricos), ECO (híbridos y gas), C (gasolina desde 2006, diésel desde 2014) y B (más antiguos).
  • Los gasolina anteriores a 2000 y los diésel anteriores a 2006 no tienen etiqueta.
  • Sirve sobre todo para entrar en las ZBE de las ciudades y para descuentos de aparcamiento.
  • El distintivo físico se compra en Correos por ~5 €; consulta tu matrícula en la web de la DGT.

Qué es el distintivo ambiental (y no confundir con la etiqueta del combustible)

El distintivo ambiental es una pegatina circular que la Dirección General de Tráfico (DGT) creó en 2016 para clasificar los vehículos según las emisiones contaminantes que generan. No mide lo que gastas, ni cuánto vale tu coche: mide la tecnología del motor y, sobre todo, la norma de emisiones europea (Euro) que cumplía cuando se matriculó.

Aquí conviene aclarar una confusión muy habitual. El distintivo ambiental no es lo mismo que las etiquetas E5, E10 o B7 que ves en el surtidor y en la tapa del depósito. Esas son la etiqueta del combustible, un código europeo que indica qué carburante admite tu coche (gasolina con bioetanol, diésel con biodiésel, etc.). El distintivo ambiental, en cambio, es una clasificación de cuánto contamina el vehículo y sirve para temas de circulación y aparcamiento, no para elegir qué echas en el depósito.

  • Etiqueta del combustible (E5, E10, B7…): te dice qué carburante puedes repostar. Está en la tapa del depósito y en el surtidor.
  • Distintivo ambiental (0, ECO, C, B): te dice cuánto contamina tu coche y dónde puede circular. Es una pegatina para el parabrisas.

En resumen: una decide tu repostaje y la otra decide tu acceso a la ciudad. Si te interesa la primera, la explicamos a fondo en su propia guía; aquí nos centramos en la segunda.

Los cuatro distintivos: 0, ECO, C y B

La DGT reparte los vehículos en cuatro categorías, de menos a más contaminante. Cuanto mejor es la etiqueta, menos restricciones tendrás en las zonas de bajas emisiones. Esta es la clasificación general, que puede tener excepciones según la versión exacta del vehículo:

  • Etiqueta 0 (azul): la más alta. La llevan los eléctricos puros (BEV), los de pila de hidrógeno, los eléctricos de autonomía extendida y los híbridos enchufables con una autonomía eléctrica de en torno a 40 km o más. Son los que menos restricciones sufren.
  • Etiqueta ECO (azul y verde): híbridos enchufables con menos autonomía, híbridos no enchufables (HEV), y vehículos de gas (GLP autogás y GNC) que además cumplen el nivel de la etiqueta C. Contaminan poco, pero algo más que los 0.
  • Etiqueta C (verde): los coches «de combustión modernos». Gasolina matriculados a partir de 2006 (Euro 4, 5 y 6) y diésel matriculados a partir de 2014 (Euro 6). También entran aquí furgonetas y vehículos pesados que cumplen las normas más recientes.
  • Etiqueta B (amarilla): coches algo más antiguos. Gasolina matriculados entre 2000 y 2005 (Euro 3) y diésel matriculados entre 2006 y 2013 (Euro 4 y 5).
Distintivos ambientales DGT (clasificación general, 2026)
DistintivoColorTipo de vehículo (a grandes rasgos)
0 emisionesAzulEléctricos, hidrógeno, enchufables de mayor autonomía
ECOAzul/verdeHíbridos y vehículos de gas (GLP, GNC)
CVerdeGasolina desde 2006 · diésel desde 2014
BAmarilloGasolina 2000-2005 · diésel 2006-2013
Sin etiquetaGasolina anteriores a 2000 · diésel anteriores a 2006

Qué coches se quedan sin etiqueta

Una parte del parque automovilístico español no recibe ningún distintivo. Son los vehículos más antiguos y, por tanto, los que la DGT considera más contaminantes. En concreto, se quedan sin etiqueta:

  • Coches de gasolina anteriores al año 2000 (norma Euro 1, Euro 2 o sin clasificar).
  • Coches diésel anteriores a 2006 (de Euro 1 a Euro 3).

No tener etiqueta no significa que el coche esté prohibido ni que no puedas circular por carretera: puedes seguir usándolo, pasar la ITV y venderlo con normalidad. Lo que cambia es el acceso a las zonas de bajas emisiones (ZBE) de las ciudades, donde estos vehículos suelen ser los primeros y los más restringidos. En muchos centros urbanos grandes ya no pueden entrar salvo excepciones (residentes, vehículos de personas con movilidad reducida, etc.), y las reglas tienden a endurecerse con el tiempo.

Si estás pensando en cambiar de coche y la etiqueta es un factor, te pueden interesar nuestras guías comparativas sobre diésel o gasolina y sobre el coste real del eléctrico frente al gasolina, donde la clasificación ambiental pesa cada vez más en la decisión.

Para qué sirve: ZBE y aparcamiento

El distintivo ambiental sirve, sobre todo, para decidir dónde puede circular y estacionar tu coche en las ciudades. Es la herramienta con la que los ayuntamientos aplican sus zonas de bajas emisiones y sus políticas de aparcamiento. Los dos usos principales son:

  • Zonas de bajas emisiones (ZBE): desde 2023, la ley obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes (y algunos más pequeños) a delimitar áreas donde se restringe el acceso a los vehículos más contaminantes. Cada ayuntamiento decide qué etiquetas pueden entrar, en qué horarios y con qué excepciones, así que las reglas varían mucho de una ciudad a otra. Como norma general, los 0 y ECO entran casi siempre, la C suele entrar con algunas condiciones, la B es la primera en sufrir limitaciones y los sin etiqueta son los más restringidos.
  • Aparcamiento regulado (zona azul, verde…): muchas ciudades aplican descuentos o tarifas más baratas a los coches con mejor etiqueta, e incluso recargos a los más contaminantes. En algunos casos los 0 y ECO aparcan gratis o con bonificación.
  • Episodios de alta contaminación: cuando se disparan los niveles de partículas o NO₂, los ayuntamientos pueden activar restricciones temporales por etiqueta, empezando por los vehículos sin distintivo y los B.

Conviene tener presente que la etiqueta también puede influir, de forma indirecta, en algunos impuestos y bonificaciones municipales (por ejemplo, el impuesto de circulación en ciertos ayuntamientos). Estos aspectos fiscales dependen de cada administración y cambian de un año a otro, así que lo prudente es comprobarlos en la sede oficial de tu ayuntamiento o consultarlo con una gestoría.

Cómo conseguir la tuya

El proceso es sencillo y tiene dos partes: saber qué etiqueta te corresponde y, si quieres, comprar la pegatina física para llevarla en el parabrisas.

  • 1. Consulta tu clasificación. Entra en la web oficial de la DGT (sede electrónica) y usa el buscador del distintivo ambiental introduciendo tu matrícula. Te dirá al instante qué etiqueta tiene tu coche. Es gratis y es la fuente más fiable, porque tiene en cuenta la versión exacta de tu vehículo.
  • 2. Compra la pegatina (opcional pero recomendable). El distintivo físico se vende en las oficinas de Correos por un precio en torno a los 5 € (orientativo, conviene confirmarlo). También lo distribuyen algunos talleres, gestorías y asociaciones del automóvil.
  • 3. Pégala en el parabrisas, en la esquina inferior derecha o donde indique tu comunidad, de forma que sea visible desde fuera.

La clasificación ambiental existe en los registros de la DGT aunque no lleves la pegatina puesta: muchas ZBE leen la matrícula con cámaras y comprueban tu etiqueta automáticamente. Aun así, llevarla pegada facilita los controles manuales y evita malentendidos. La obligatoriedad de exhibirla puede variar según la comunidad y la normativa local, así que ante la duda, mejor llevarla.

Preguntas frecuentes

¿Qué etiqueta ambiental tiene mi coche?

Depende del tipo de motor y del año de matriculación, no del modelo. A grandes rasgos: los eléctricos puros y de hidrógeno llevan etiqueta 0; los híbridos enchufables con cierta autonomía y los híbridos no enchufables suelen ser ECO; los gasolina matriculados desde 2006 (norma Euro 4 o superior) y los diésel desde 2014 (Euro 6) llevan la C; y los gasolina entre 2000 y 2005 (Euro 3) y los diésel entre 2006 y 2013 (Euro 4 y 5) llevan la B. La forma más fiable de saberlo es consultar la matrícula en el buscador oficial de la DGT, porque hay excepciones según la versión exacta del vehículo.

¿Qué diferencia hay entre etiqueta C y B?

La C corresponde a coches más nuevos y menos contaminantes que la B. Tienen la C los gasolina matriculados a partir de 2006 (Euro 4, 5 y 6) y los diésel a partir de 2014 (Euro 6). Tienen la B los gasolina de entre 2000 y 2005 (Euro 3) y los diésel de entre 2006 y 2013 (Euro 4 y 5). En la práctica, la diferencia importa en las zonas de bajas emisiones: en episodios de alta contaminación, los coches con etiqueta B suelen ser los primeros en tener restricciones de circulación, mientras que la C aguanta algo más. Las reglas exactas las fija cada ayuntamiento.

¿Mi coche puede quedarse sin etiqueta?

Sí. No reciben distintivo los gasolina anteriores al año 2000 (norma Euro 1, Euro 2 o sin clasificar) ni los diésel anteriores a 2006 (Euro 1 a Euro 3). Son los vehículos más antiguos y contaminantes, y son los que más restricciones sufren en las zonas de bajas emisiones de las grandes ciudades. No quedarse sin etiqueta no impide circular por carretera ni tener el coche, pero sí puede limitar el acceso al centro de muchas ciudades.

¿Dónde compro el distintivo?

El distintivo físico se vende en las oficinas de Correos y cuesta en torno a 5 euros (precio orientativo, conviene confirmarlo). También se puede adquirir en algunos talleres, gestorías y asociaciones del automóvil. No es obligatorio llevarlo pegado en todas las comunidades, pero sí muy recomendable porque facilita los controles y, en algunas zonas de bajas emisiones, las cámaras leen la matrícula igualmente. La clasificación ambiental existe aunque no lleves la pegatina: la pegatina solo la hace visible.

Preguntas frecuentes

¿Qué etiqueta ambiental tiene mi coche?

Depende del tipo de motor y del año de matriculación, no del modelo. A grandes rasgos: los eléctricos puros y de hidrógeno llevan etiqueta 0; los híbridos enchufables con cierta autonomía y los híbridos no enchufables suelen ser ECO; los gasolina matriculados desde 2006 (norma Euro 4 o superior) y los diésel desde 2014 (Euro 6) llevan la C; y los gasolina entre 2000 y 2005 (Euro 3) y los diésel entre 2006 y 2013 (Euro 4 y 5) llevan la B. La forma más fiable de saberlo es consultar la matrícula en el buscador oficial de la DGT, porque hay excepciones según la versión exacta del vehículo.

¿Qué diferencia hay entre etiqueta C y B?

La C corresponde a coches más nuevos y menos contaminantes que la B. Tienen la C los gasolina matriculados a partir de 2006 (Euro 4, 5 y 6) y los diésel a partir de 2014 (Euro 6). Tienen la B los gasolina de entre 2000 y 2005 (Euro 3) y los diésel de entre 2006 y 2013 (Euro 4 y 5). En la práctica, la diferencia importa en las zonas de bajas emisiones: en episodios de alta contaminación, los coches con etiqueta B suelen ser los primeros en tener restricciones de circulación, mientras que la C aguanta algo más. Las reglas exactas las fija cada ayuntamiento.

¿Mi coche puede quedarse sin etiqueta?

Sí. No reciben distintivo los gasolina anteriores al año 2000 (norma Euro 1, Euro 2 o sin clasificar) ni los diésel anteriores a 2006 (Euro 1 a Euro 3). Son los vehículos más antiguos y contaminantes, y son los que más restricciones sufren en las zonas de bajas emisiones de las grandes ciudades. No quedarse sin etiqueta no impide circular por carretera ni tener el coche, pero sí puede limitar el acceso al centro de muchas ciudades.

¿Dónde compro el distintivo?

El distintivo físico se vende en las oficinas de Correos y cuesta en torno a 5 euros (precio orientativo, conviene confirmarlo). También se puede adquirir en algunos talleres, gestorías y asociaciones del automóvil. No es obligatorio llevarlo pegado en todas las comunidades, pero sí muy recomendable porque facilita los controles y, en algunas zonas de bajas emisiones, las cámaras leen la matrícula igualmente. La clasificación ambiental existe aunque no lleves la pegatina: la pegatina solo la hace visible.

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