Biodiésel B7, B10 y XTL: qué significan las etiquetas del diésel

El B7 de tu surtidor lleva hasta un 7% de biodiésel. Te explicamos las etiquetas B7, B10 y XTL, qué llevan y si tu coche diésel puede repostarlas sin riesgo.

Tipos de combustible6 min de lectura

El B7 que repostas a diario es gasóleo con hasta un 7% de biodiésel mezclado; el resto, gasóleo mineral. El B10 sube esa proporción al 10% y solo lo deben usar coches homologados. El XTL es un diésel sintético o renovable (como el HVO), más limpio, pero también restringido a vehículos compatibles. En la práctica, casi todos los diésel en España usan B7 sin ningún problema.

  • B7: diésel estándar en España, hasta 7% de biodiésel. Lo acepta cualquier coche diésel moderno.
  • B10: hasta 10% de biodiésel; solo para coches homologados por el fabricante.
  • XTL: diésel sintético o renovable (GTL, BTL, HVO), más limpio pero restringido a vehículos compatibles.
  • La «B» es de biodiésel; el número, el porcentaje máximo mezclado.
  • Ante la duda, mira la tapa del depósito y el manual; la homologación manda.

Qué significa la «B» del surtidor

Desde 2018, todos los surtidores de la Unión Europea llevan unas etiquetas normalizadas que identifican el combustible con una letra y, a veces, un número. En el caso del diésel, la letra clave es la «B», que viene de biodiésel. El número que la acompaña (B7, B10) indica el porcentaje máximo de biodiésel mezclado con el gasóleo mineral.

El biodiésel del que hablamos aquí es el FAME (ésteres metílicos de ácidos grasos, por sus siglas en inglés): un combustible obtenido de aceites vegetales (colza, girasol, soja, palma) o de grasas y aceites usados. No hay que confundirlo con el HVO, que es otro tipo de diésel renovable y se etiqueta de forma distinta, como veremos más abajo.

Estas etiquetas tienen forma geométrica para que las identifiques de un vistazo: las del diésel son cuadradas, las de la gasolina circulares y las de los gases (GLP, GNC, hidrógeno) romboidales. Las encontrarás en tres sitios: el frontal del surtidor, la propia manguera y la tapa del depósito de tu coche. La idea es que compares la pegatina de tu coche con la del surtidor antes de repostar. Lo explicamos en detalle en la guía de etiquetas del surtidor.

B7: el diésel estándar en España

El B7 es, sencillamente, el gasóleo de automoción de toda la vida. Si echas «diésel» en cualquier gasolinera española, casi con total seguridad estás echando B7: hasta un 7% de biodiésel y un 93% de gasóleo mineral, todo ello cumpliendo la norma europea EN 590, la que garantiza que ese combustible es apto para tu motor.

Ese 7% no es un capricho: responde al objetivo europeo y español de ir incorporando combustibles renovables para reducir las emisiones netas de CO₂. Lleva años entre nosotros, así que cualquier coche diésel moderno está diseñado y homologado para funcionar con él sin ninguna adaptación. No notarás diferencia de consumo, potencia ni arranque respecto a un gasóleo «sin bio», porque la proporción es baja y está cuidadosamente regulada.

Conviene no confundir el B7 con las gamas «premium» de diésel (Repsol Diésel e+ 10, Cepsa Óptima, BP Ultimate, etc.). Esas también son B7 en cuanto a su contenido de biodiésel; lo que cambia es el paquete de aditivos detergentes y anticorrosión que añade cada marca. Si te interesa esa diferencia, la desarrollamos en diésel A vs premium.

B10 y la llegada de más biodiésel

El B10 es el siguiente paso lógico: la misma idea que el B7 pero con hasta un 10% de biodiésel. Está pensado para empujar la descarbonización del transporte sin cambiar de motor ni de surtidor. Sobre el papel apenas notarías la diferencia al volante; el matiz importante es de compatibilidad.

Subir del 7% al 10% de biodiésel no es trivial para todos los motores. El biodiésel es algo más agresivo con ciertas juntas y materiales, tiene más tendencia a absorber humedad y puede saturar antes el filtro de combustible si el coche no está preparado. Por eso el B10 solo debe usarse en vehículos homologados expresamente por el fabricante para ese combustible, algo que suelen indicar en el manual y en la tapa del depósito.

La regla práctica para España en 2026: si tu coche es relativamente moderno y el fabricante lo autoriza, puedes usar B10 con tranquilidad; si es anterior a 2018-2019 o no encuentras la homologación, quédate en B7. Un repostaje aislado de B10 en un coche de B7 raramente provoca una avería inmediata, pero el uso continuado en un vehículo no homologado no es recomendable. Como en todo lo normativo, conviene confirmarlo con el servicio oficial, porque las homologaciones y la disponibilidad de cada combustible van cambiando.

B7 vs B10 vs XTL (datos típicos en España, 2026)
CaracterísticaB7B10XTL
Qué lleva≤7% biodiésel + gasóleo≤10% biodiésel + gasóleoDiésel sintético/renovable (GTL, BTL, HVO)
Forma de etiquetaCuadradaCuadradaRombo
NormaEN 590EN 590EN 15940
CompatibilidadCasi todos los diéselSolo coches homologadosSolo coches homologados
Disponibilidad en EspañaGeneralizadaLimitada / emergenteLimitada / en expansión
Emisiones netas CO₂Algo menores que el fósilMenoresBastante menores (sobre todo HVO)

XTL: diésel sintético y HVO

El XTL es una familia aparte. Las siglas vienen de «X-to-Liquid» (algo a líquido) y agrupa los gasóleos parafínicos o sintéticos, fabricados sin pasar por el refino tradicional del crudo. Según la materia prima, hablamos de GTL (a partir de gas natural), BTL (de biomasa) o, el más relevante hoy, el HVO (aceite vegetal hidrotratado), un diésel renovable que se elabora con aceites y grasas, incluidos los usados.

Estos combustibles cumplen su propia norma, la EN 15940, y tienen ventajas claras: arden más limpio, generan menos partículas y humo, y en el caso del HVO pueden reducir mucho las emisiones netas de CO₂ a lo largo de su ciclo de vida. Por eso cada vez más estaciones empiezan a ofrecerlos, a veces bajo nombres comerciales propios.

El «pero» es el mismo de siempre: la homologación. La etiqueta XTL es un rombo precisamente para avisarte de que no es un diésel cualquiera. Algunos fabricantes ya validan sus motores para HVO 100% y otros no, así que solo debes repostarlo si tu coche lo autoriza. Si te interesa este combustible, lo explicamos a fondo en la guía de HVO y diésel renovable.

¿Puede tu coche con B10?

Para saber si tu coche acepta B10, mira la tapa del depósito y el manual: si junto a la etiqueta cuadrada «B7» aparece también «B10» (o el fabricante lo indica por escrito), está homologado; si solo ves «B7», quédate en ese combustible. La homologación del fabricante es la que manda, por encima de cualquier regla general.

Como orientación, no como norma absoluta: los diésel modernos que salieron al mercado con la etiqueta B10 ya prevista suelen aceptarlo, y muchos turismos posteriores a 2018-2019 lo contemplan. Los coches más antiguos, los que usan poco el vehículo y lo tienen meses parado, o los que ya arrastran filtros e inyección con kilómetros, son los que mejor hacen quedándose en B7. Si te equivocaras de combustible, en esta guía explicamos qué hacer.

En cualquier caso, lo más probable es que ni te tengas que preocupar: hoy en la inmensa mayoría de gasolineras españolas el diésel que sale del surtidor es B7, y eso lo acepta tu coche sin pensarlo. El B10 y el XTL siguen siendo opciones minoritarias y bien señalizadas, así que es difícil echarlos por error. Antes de cualquier ruta larga, lo útil de verdad es comparar el precio real del gasóleo cerca de ti.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa B7 en el surtidor?

B7 es la etiqueta europea del gasóleo de automoción que llevas usando toda la vida. La «B» es de biodiésel y el «7» indica que la mezcla contiene hasta un 7% de biodiésel (FAME), con el 93% restante de gasóleo mineral. Es el diésel estándar en España y todos los coches diésel modernos lo aceptan sin problema. La etiqueta tiene forma cuadrada y aparece en el surtidor, en la manguera y en la tapa del depósito desde 2018.

¿Mi coche puede repostar B10?

Depende del fabricante. El B10 lleva hasta un 10% de biodiésel y solo deberías usarlo si tu coche está homologado para ello, dato que figura en el manual o en la tapa del depósito junto a la etiqueta B7. La mayoría de diésel fabricados antes de 2018-2019 están pensados para B7, y aunque un repostaje aislado de B10 raramente causa una avería inmediata, el uso continuado en un coche no homologado puede afectar a juntas, filtros e inyección. Ante la duda, confirma con el servicio oficial: la normativa y las homologaciones cambian.

¿El biodiésel daña el motor?

En las proporciones del surtidor (B7, e incluso B10 en coches homologados) no daña el motor: son combustibles normados que cumplen la norma EN 590 y los fabricantes los validan. El biodiésel tiene fama de absorber humedad y de degradarse antes que el gasóleo mineral, por lo que su único punto débil real es el combustible que pasa meses parado en el depósito, donde puede formar lodos o favorecer microorganismos. En un coche de uso normal no es un problema. El riesgo aparece con mezclas altas (B30, B100) en motores no preparados, algo que no encontrarás en una gasolinera convencional.

¿Qué es el XTL?

XTL es la etiqueta de los gasóleos sintéticos o parafínicos, fabricados por procesos distintos al refino del petróleo: GTL (a partir de gas natural), BTL (de biomasa) o el cada vez más común HVO, un diésel renovable hecho con aceites y grasas hidrotratados. Cumplen la norma EN 15940 y arden más limpio que el diésel convencional, pero no todos los coches están homologados para ellos. La etiqueta XTL tiene forma de rombo y solo deberías usar ese combustible si el fabricante lo autoriza expresamente.

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