HVO y diésel renovable: el combustible que ya se vende en España
El HVO es un diésel renovable hecho con aceites y residuos que reduce emisiones sin tocar el motor. Te explicamos qué es, su precio y dónde repostarlo.
El HVO (siglas en inglés de aceite vegetal hidrotratado) es un diésel renovable fabricado a partir de aceites usados, grasas y residuos en lugar de petróleo. Cumple la norma EN 15940, por lo que muchos motores diésel modernos pueden usarlo sin ningún cambio mecánico, y reduce mucho las emisiones de CO2 de su ciclo de vida. En España ya se vende —se etiqueta a menudo como «HVO100»— aunque todavía en menos puntos y, de momento, a un precio algo superior al del gasóleo normal.
- El HVO es diésel renovable hecho con aceites y residuos, no con petróleo.
- Reduce las emisiones de CO2 del ciclo de vida de forma notable (típicamente del orden del 80-90 % según el residuo de origen).
- Funciona en motores diésel modernos sin tocar nada, pero solo si el fabricante lo homologa.
- Hoy suele costar unos céntimos más por litro que el gasóleo A y se vende en menos estaciones.
- Compara el precio y la disponibilidad reales en la app antes de desviarte a repostarlo.
Qué es el HVO
HVO son las siglas de Hydrotreated Vegetable Oil, aceite vegetal hidrotratado. Es un combustible diésel parafínico que no sale de una refinería de petróleo, sino de tratar con hidrógeno y a alta temperatura materias primas de origen renovable: aceites de cocina usados, grasas animales, residuos de la industria alimentaria y aceites vegetales. El resultado es un líquido transparente, casi inodoro, que se comporta como un gasóleo y se reposta exactamente igual.
Lo verás anunciado con varios nombres comerciales —«diésel renovable», «eco diésel», «HVO100»— pero el concepto es el mismo. El «100» indica que es HVO puro al cien por cien; también existen mezclas en las que se añade un porcentaje de HVO al gasóleo fósil tradicional. A diferencia del antiguo biodiésel (FAME), el HVO no contiene ésteres, no absorbe agua con facilidad y aguanta mucho mejor el almacenamiento y el frío, lo que evita buena parte de los problemas que daba aquel.
En qué se diferencia del diésel normal
Por fuera, nada: misma bomba, mismo surtidor, mismo gesto. Las diferencias están en su origen y en su química, y son las que importan:
- De qué está hecho. El gasóleo A se obtiene del crudo de petróleo; el HVO, de residuos y aceites renovables. Esa es la diferencia de fondo y la razón de su menor huella de carbono.
- Emisiones. Quema más limpio, con menos partículas y menos humo negro, y reduce mucho el CO2 contabilizado a lo largo de su ciclo de vida. No es cero emisiones por el tubo de escape, pero su balance global es muy inferior al del diésel fósil.
- Número de cetano. El HVO tiene un cetano más alto que el gasóleo normal, lo que mejora ligeramente la combustión y puede suavizar el arranque en frío y la sonoridad del motor.
- Conservación. Al no llevar componentes que se degraden tan rápido, se almacena mejor durante meses, algo útil para maquinaria o vehículos de uso esporádico.
Una aclaración importante: el HVO no reduce el consumo de forma apreciable ni «da más potencia». Su densidad energética es ligeramente distinta, pero en la práctica el coche recorre prácticamente los mismos kilómetros por litro. Su ventaja es ambiental, no de rendimiento ni de ahorro en el surtidor.
¿Puede usarlo mi coche?
Aquí está la clave de todo. El HVO100 cumple la norma europea EN 15940 de combustibles parafínicos, y la mayoría de motores diésel modernos lo toleran sin ningún problema mecánico. Pero «lo tolera» y «está aprobado» no son lo mismo: lo que de verdad cuenta es que el fabricante de tu coche lo homologue.
- Vehículos homologados. Muchas marcas ya aprueban el HVO y lo indican en el manual o con una pegatina «XTL» junto a la tapa del depósito. Es muy habitual en camiones y furgonetas (Volvo, Mercedes, DAF, Scania, MAN, Renault) y cada vez en más turismos. Si tu coche lo homologa, puedes alternar HVO y gasóleo A sin vaciar el depósito: son perfectamente mezclables.
- Vehículos no homologados. Si el manual no lo menciona, el motor probablemente lo aceptaría, pero usarlo podría darte problemas con la garantía. En coches antiguos conviene además comprobar la compatibilidad de juntas y conductos.
Precio y disponibilidad en España
El HVO ya está a la venta en España y su red de estaciones crece deprisa, impulsada sobre todo por las flotas de transporte y reparto que buscan reducir su huella de carbono sin esperar a electrificar. Aun así, todavía no se encuentra en todas las gasolineras: es más fácil dar con él en grandes ciudades y corredores logísticos que en estaciones de pueblo.
En cuanto al precio, hoy suele ser algo más caro que el gasóleo A convencional, con una diferencia típica de unos pocos céntimos por litro en 2026. Influyen el mayor coste de producción y la menor escala de venta. Como ocurre con cualquier carburante, el precio se mueve a diario y cambia de una estación a otra, así que merece la pena verlo antes de decidir.
| Característica | Gasóleo A | HVO100 |
|---|---|---|
| Origen | Petróleo | Aceites usados y residuos |
| Norma | EN 590 | EN 15940 |
| Emisiones CO2 ciclo de vida | Referencia | Mucho menores (~80-90 % menos) |
| Cambios en el motor | — | Ninguno (si está homologado) |
| Precio por litro | Referencia | Algo superior (unos céntimos más) |
| Disponibilidad | Todas las estaciones | Creciente, aún limitada |
Antes de cambiar tus hábitos por el HVO, conviene tener clara la lógica de precios: lo que pagas no depende solo del tipo de combustible, sino de impuestos, márgenes y ubicación. Si quieres entender por qué dos estaciones cercanas marcan cifras distintas, te ayudará leer cómo se forma el precio del carburante. Y si dudas entre seguir con tu diésel o no, la guía de diésel o gasolina pone en contexto la decisión.
Futuro de los combustibles renovables
El HVO forma parte de una familia más amplia de combustibles renovables y sintéticos que buscan reducir emisiones sin obligar a cambiar de coche. Su gran baza es justamente esa: aprovecha los millones de motores diésel ya en circulación y la red de surtidores que ya existe, sin nueva infraestructura ni vehículos nuevos. Por eso interesa tanto al transporte pesado, donde la electrificación todavía es complicada.
- Disponibilidad al alza. Es previsible que cada vez más estaciones lo ofrezcan a medida que aumente la producción y la demanda de las flotas.
- Limitación de materia prima. Su producción depende de residuos y aceites disponibles, que no son ilimitados, así que es una pieza del puzle de la descarbonización, no la solución única.
- Convive con otras alternativas. El HVO comparte camino con opciones como el GLP autogás, el gas natural vehicular o, a más largo plazo, el coche de hidrógeno.
Para el conductor de a pie, la conclusión práctica es sencilla: si tu diésel está homologado y encuentras HVO cerca a un precio razonable, repostarlo reduce tu huella de carbono sin tocar nada del coche. Como siempre, la decisión final pasa por el precio del litro ese día —y eso se comprueba en un segundo en la app.
Preguntas frecuentes
¿El HVO sirve para cualquier diésel?
El HVO100 es compatible con la mayoría de motores diésel modernos porque cumple la norma EN 15940, pero no con todos. Lo que manda es la homologación del fabricante: marcas como Volvo, Mercedes, DAF, Scania, Renault o muchos modelos del grupo Volkswagen ya aprueban su uso y lo indican en el manual o con una pegatina en la tapa del depósito. Si tu coche no lo homologa expresamente, repostarlo puede afectar a la garantía aunque mecánicamente el motor lo tolere. Consulta siempre el manual antes de llenar.
¿Contamina menos el HVO?
Sí, sobre todo en emisiones de CO2 a lo largo de su ciclo de vida. Al estar hecho con aceites usados y residuos en lugar de petróleo, su huella de carbono puede reducirse de forma muy notable frente al diésel fósil, hasta en torno a un 80-90 % según el residuo de partida. También quema más limpio, con menos partículas y menos humo negro. Eso sí, por el tubo de escape sigue emitiendo CO2 y NOx: no es un coche cero emisiones, sino un diésel con una huella de origen mucho menor.
¿Es más caro que el diésel normal?
Hoy suele ser algo más caro que el gasóleo A convencional, con una diferencia típica de unos pocos céntimos por litro, aunque varía mucho según la estación y la zona. El motivo es que producirlo cuesta más y aún se vende en menos puntos. La buena noticia es que no necesitas ningún cambio en el coche para usarlo, así que el único sobrecoste es el del litro. Como el precio se mueve a diario, lo mejor es comparar el dato real en la app antes de repostar.
¿Dónde se vende HVO en España?
Cada vez en más sitios, pero todavía no en todas las gasolineras. Lo encontrarás sobre todo en estaciones de marcas que han apostado por él y en puntos pensados para flotas y transporte, más habituales en grandes ciudades y corredores logísticos que en pueblos pequeños. La red crece deprisa, así que la forma más fiable de localizar una estación con HVO cerca es buscar por tu municipio o usar Cerca de mí en la app y filtrar por el combustible.
Otras guías que te pueden interesar
- Gasolina 95 vs 98: diferencias, cuál usar y si compensa pagar másOctanaje, aditivos y compatibilidad. Te explicamos cuándo conviene la gasolina 98 sobre la 95 y cuánto dinero ahorras o pierdes al cambiar.
- Diésel A, premium, B y C: qué son y cuál pone tu cocheTe explicamos las diferencias entre el diésel A (coches), el diésel premium con aditivos, el gasóleo B (agrícola) y el C (calefacción). Cuándo conviene cada uno.
- Gasolina E5 vs E10: qué significa y si tu coche es compatibleEl E5 y el E10 indican el porcentaje de bioetanol. Te explicamos qué es, qué coches son compatibles con E10 y por qué Europa avanza hacia ella.
- AdBlue: qué es, cuánto cuesta y cada cuánto rellenarloEl AdBlue es obligatorio en coches diésel modernos. Te contamos qué es, dónde se rellena, cuánto cuesta y qué ocurre si tu coche se queda sin él.
Pon en práctica lo que acabas de leer
Compara precios reales actualizados cada media hora. Busca por municipio o usa «Cerca de mí» para ver las gasolineras más baratas de tu zona.